La Coctelera

VUELTA A LOS ORÍGENES

El fin de semana pasado volví al país en el que aprendí y viví tantas cosas: La France. Esta vez de visita, me eché el macuto al hombro y me fui hasta Marsella a visitar a mi amiga y excompi de piso, Doña Pilar que me recibió de la mejor forma que se puede recibir a alguien al llegar a Francia: vino a buscarme con una bolsita llena de croissants y de pains au chocolat (napolitanas) que me pirran... y que me hicieron engordar 8 kilos cuando vivía allí... y lo que me costó adelgazarlos, madre... pero están tan ricos que es imposible resistirse.

Sólo fueron tres días los que estuve allí. Tres días en los que aproveché para relajarme, charlar, olvidarme del estrés de Vigo y conocer la ciudad, claro. Aquí os dejo algunas fotos, ya sé que son muchas pero es que la elección ha sido muy difícil, por si alguien se anima a ir. Merece la pena, es una ciudad fantástica. Eso sí, si alguien va que no se olvide de las gafas de sol y la crema protectora.

REGANDO LAS PLANTAS

No soy una buena fotógrafa, ni mis plantas son especialmente bonitas, pero las estaba regando y no me pude resistir. Adoro las gotas de agua. :)

FELIZ FELIZ NAVIDAD

Como todos los años por estas fechas, sin excepción, ya estamos otra vez en Navidad.

Espero que podáis disfrutar estos días con vuestra familia y amigos... o con quien queráis. Aprovechad para comer de una sentada más o menos la misma cantidad de comida que habéis comido en todo el año, aprovechad para beber lo que os dé la gana sin que nadie os mire mal (pero con sentidiño) y sobretodo aprovechad cada momento que estéis con los vuestros y no tengáis la típica cena de Navidad en la que todos se acaban tirando los trastos a la cabeza... mejor es dejarlo para el año que viene. Pero, sobretodo sobretodo, muuuuchísimo cuidado con el coche: recordad todo aquello de si bebes no conduzcas, es mejor llegar tarde que no llegar,... porque es verdad, porque no creo que nadie quiera pasar estas fiestas en el hospital o en el tanatorio y porque después de las fiestas haré recuento y no quiero que falte nadie.

Os deseo que esta Navidad sea la mejor que hayáis tenido.
Un beso enorme y un abrazo navideño para TODOS.

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO.

EL VIAJE EN TREN

Suele decirse que nuestra existencia es como un viaje de tren. Los diferentes pasajeros van subiendo y bajando de él en las distintas paradas para que la vida no deje jamás de circular. Cada viaje es único y cada uno lo vive a su manera. Los hay que viajan durmiendo, otros mirando por la ventana y otros aprovechan para hacer amistad con los demás compañeros de asiento, de vagón o con aquellos con los que se encuentran al ir al vagón-restaurante.

Hace más de doce años que me encontré con alguien por casualidad. Divertido, cariñoso, noble, bueno... uno de esos raros casos tan difíciles de encontrar, pero que sin duda es una gran suerte conocer.

Me siento orgullosa y feliz de haberte conocido y de que me dejaras un huequito en tu corazón. Contigo he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida. El caso es que llegó tu parada y te bajaste sin avisar, y sé que no es tu culpa pero no puedo dejar de sentirme un poco abandonada.

Ahora el tren sigue su camino... nunca retrocede... pero sé que siempre te voy a llevar conmigo porque encontraste una parte de mi corazón a la que nadie más puede llegar.

Querido, no estoy triste porque sé que te voy a volver a ver muchas veces. Cada vez que mire por la ventana del tren y vea un gran campo te veré en él. Estoy segura de que al final conseguiste ser libre.

EL TIEMPO

La verdad es que en este tiempo en el que he estado desaparecida han pasado muchísimas cosas: unas buenas y otras malas, pero pocas fáciles de asumir. A veces encontrarse con la realidad de frente no es tan sencillo como pudiera parecer a priori y hay gente que tiene una gran capacidad de adaptación y otra que no tiene tanta. Yo no sé si soy de las que tienen menos, no lo creo, pero sin duda soy de esas a las que la realidad les coge siempre por sorpresa y sin capacidad de reacción.

Siempre he sido la típica que sabe perfectamente qué es lo que hay que hacer cuando las cosas les pasan a los demás, pero conmigo misma ya es otra historia y es que ya se sabe que los buenos maestros suelen ser malos aprendices y viceversa.

Generalmente cuando sales de tu realidad diaria, de tu vida normal, dejas atrás todas las cosas que has ido acumulando durante años. No es nada raro, pasa lo mismo que con tu piso: te vas y dejas los muebles, mucha ropa,... algunas cosas te las llevas claro, pero la mayoría quedan atrás.

Te vas, vives "una nueva vida" que en realidad es la misma pero un poquito distinta. Te acostumbras a vivir con otros muebles, otra ropa, otra gente... las cosas obviamente no son iguales. Te acabas olvidando de la ropa que no te gustaba, de aquellos zapatos que te ponías de vez en cuando por no tirarlos,... de otras cosas no. Tienes ganas de dormir en tu cama, de ver tu tele en tu sofá, de desayunar en tu taza... pero te vas acostumbrando a vivir sin eso.

Y, de repente, un día vuelves. Vuelves a tu casa, que en realidad era lo que querías desde el día en que te fuiste y que, además, ya sabías que tarde o temprano iba a pasar. No le ves la dificultad... ¡mucho más difícil fue irse y lo conseguiste! Pero a veces las cosas que parecen más fáciles no lo acaban siendo tanto y, al volver, te encuentras con todas las cosas buenas que dejaste al irte... pero también con aquellos zapatos de los que ya no te acordabas, y con tus miedos, y con aquella mochila que dejaste al irte y con la que ahora te toca cargar de nuevo y que te parece mucho más pesada que cuando la dejaste. Porque cuando llevas una carga y estás acostumbrada a llevarla no notas el peso, pero si la dejas y comienzas a vivir sin ese peso al cogerla de nuevo, cuando ya has perdido el hábito, se hace mucho más pesada.

A mí me pasó eso. Al regresar, me encontré con esa carga y necesité mucho más tiempo del que hubiera previsto para llevarla. Y es que yo lo veo así. Siempre tenemos dos opciones en la vida y entonces también tenía dos: cogerla y cargar con ella o vaciar parte de su peso. Aunque claro, ponerte a vaciar esa mochila donde has acumulado tantas cosas lleva mucho más tiempo que ponértela al hombro... Y hubo quien no lo entendió. También hubo quien sí e, incluso, hubo quien me ayudó a quitar cosas... y eso siempre se agradece.

La verdad es que hubo de todo: el amigo que cambió tanto que ni lo reconocí, el que estaba exactamente igual que cuando me marché, el que no se acordaba de mí, el que aprovechó mi ausencia hasta para llevarse los "muebles" de mi casa (cuando me había prometido que me la cuidaría) y de paso me rompió el corazón, el que me traicionó aunque jamás lo hubiese pensado de él, el que había cambiado totalmente su vida,... y, la mayoría, los que me esperaban con los brazos abiertos, un sofá y una taza de café recién hecho. A todos ellos, muchas gracias.

Sí, a todos ellos, porque unos me enseñaron que no se debe dar nada por sentado, otros que la vida no sólo cambia para ti sinó también para los demás, otros me ayudaron a tirar mis corazas y mis fortalezas a la basura, otros me enseñaron que los golpes duelen mucho más cuando no las llevas (pero el dolor es sentimiento y sentir es estar vivo), otros me ayudaron a levantarme del suelo cuando me caí o cuando me tiraron, otros me esperaban con algodón, agua oxigenada y muchos mimitos para curar mis heridas y esos, los del sofá y la taza de café, los que me ayudaron, los que me curaron y los que me aguantaron, además, me enseñaron el verdadero sentido de la palabra amistad.

Y aquí estoy ahora, acabando de recomponer mi vida, intentando volver a ser quien fui hace mucho, mucho tiempo, pero con la experiencia de lo que no quiero ser y con esa mochila, prácticamente vacía, en la que aún quedan cosas pero que se irán quedando por el camino con el tiempo, porque es verdad que el tiempo siempre lo cura todo: el tiempo y la gente que te quiere de verdad.

P.D. Disculpas por la extensión, que es que me lío en metáforas y me pierdo.

PIDIENDO DISCULPAS PARA EMPEZAR DE CERO

Después de tanto tiempo de abandono he vuelto a escribir y lo primero que quiero hacer es pedir perdón. No por irme, creo que cada uno tenemos nuestros motivos para hacer las cosas que hacemos, pero sí quiero pedir disculpas por haberme ido sin avisar.

Lo cierto es que demuestra una pésima educación. Jamás nadie se iría de una casa sin despedirse, sin decir siquiera un escueto adiós... y yo lo hice.

El plan nunca fue irme, pero día a día fue el resultado. Me quedé sin inspiración para muchas cosas, entre ellas para escribir y para cuidar mi relación con la gente que conocí aquí una vez.

No puedo decir que vaya a escribir todos los días, ni siquiera todas las semanas, pero sí intentaré coger ritmo poquito a poco y, desde luego, esta vez no me iré sin más.

Un beso muy grande para todos.

DICHOS, REFRANES Y FRASES HECHAS: SER UNA ARPÍA

He vuelto... otra vez.

Mientras no se me estropea otra vez el ordenador... que seguro que algo se estropeará viendo la suerte que tengo últimamente... voy a aprovechar para poner, un martes (ya miércoles) más, una frasecita. La de esta semana es muuuy fácil pero es que son las 3 de la mañana y me caigo de sueño.

Ser una arpía:

Esa frase la decimos mis amigas y yo, alguna vez, para referirnos a alguna chica digamos, de las que se podrían clasificar de.... bueno, en realidad lo decimos en plan mala leche... jejeje... pero bueno, ser una arpía es lo contrario, más o menos, de ser una buena chica, es decir, arpías son aquellas mujeres que son malas, incluso perversas, que hacen las cosas con malas artes, que son "lobonas",... vaya, que si algún día te llaman arpía no te están echando un piropo precisamente.

Pero, en realidad, qué es una arpía: las arpías o harpías eran unos seres de la mitología griega con cara y busto de mujer y con cuerpo de ave de rapiña. Eran tres hermanas: Aelo, Ocípete y Celeno (los nombres me los he mirado que para tanto no doy ;)). Eran rapaces, muy veloces y crueles. Eran conocidas por robar comida y representaban, normalmente, formas del viento, como la tempestad.

Foto de: www.arteguias.com

CERRADO POR AVERÍA

Como bien avisó Patrus en su comentario (gracias Patrus por hacerme el recado) me he quedado sin ordenador... Que ya decía yo que tanta tormenta junta no podía ser buena. Pues eso, qué se le va a hacer. Espero mañana poder ir a comprar la fuente y, cuando la tenga, ya trataré de que me la instalen prontito (porque una de estas cosas no tiene ni idea) para poder escribir cuanto antes... Calculo, calculo que el finde estará listo... pero a saber.

Mientras tanto, cuídense mucho... y los que puedan ir a la playa, o al campo... o a lo que sea, pues que aprovechen.

Un besito.