La Coctelera

Categoría: Lorient

DE VUELTA EN CASA... Y, ESTA VEZ, SIN NAVIDAD DE POR MEDIO

Pues aquí estoy otra vez, donde empezó todo, en mi adorada Galicia,... en casa.

Aterricé en Vigo, después de 9 meses viviendo en Lorient, Francia, el sábado por la noche. Ya tenía ganas pero, y quién lo hubiese dicho, volví exactamente igual que como me fui... llorando. ¿Qué le voy a hacer si soy una llorona?

La verdad es que como en casa en ningún lado pero allí he vivido unos cuantos meses, muchas cosas, he conocido a mucha gente, he aprendido mucho... mucho francés que era a lo que iba pero, sobretodo, mucho mucho sobre la vida que es lo más importante, creo.

Y así estamos, todo lo que empieza se acaba en algún momento, más tarde o más temprano, y esto se acabó. Ese era el trato, ¿no? Supongo que sí. Ahora lo que queda es adaptarse de nuevo a la vida aquí que creo que no va a ser una tarea demasiado fácil en contra de lo que pudiera parecer. Ya os iré contando.

Y VA DE VISITAS

Bueno, aquí estoy de nuevo.

No vengo mucho por aquí últimamente porque a mi humilde hogar, aquí en la France, siguen llegando las visitas. Esta vez, la que se dignó a venir a visitarme fue mi madre. Más vale tarde que nunca... o eso dicen. jeje.

La verdad es que estoy encantada. Después de dos meses sin verla me estoy poniendo al día esta semanita. Lo cierto es que este mes se me está pasando volando entre la visita de la semana pasada de mis amigos y ahora la de mi mamá.

Lo malo es que me da que esta semana también se va a pasar muy rápido. Pero bueno, ya no falta nada para volver a casa.

ESTA SEMANA NO ESTOY

Al fin alguien se ha dignado a venir a visitarme.

Esta semana me toca hacer de guía turística para dos amigos que han venido desde Vigo a verme, así que no me queda nada de tiempo libre para escribir. Pero la semana que viene aquí estaré de nuevo.

Feliz Semana santa a todos.

PASOS A SEGUIR PARA QUE TE ARREGLEN LA LÍNEA DE INTERNET EN TIEMPO RÉCORD

Si vives en Francia, eres extranjero, tienes Internet y se te estropea o te cambias de casa (mi caso) y cambias la línea, estás de suerte. Aquí te dejo algunos consejos para que te la arreglen en tiempo récord.

- Antes de nada decir que, en el caso de que te cambies de casa, debes avisar con unos 15 días de antelación. No es muy importante porque de las dos veces que lo he tenido que hacer ninguna se han acordado de activarla así que vamos a ver que pasa una vez que Internet desaparece de tu vida (aunque sigas pagando).

1. Esperas un par de días a ver si es que ha habido algún problema técnico (porque eres una buena persona que entiende que hay cosas que necesitan su tiempo y no es plan de agobiar).

2. Viendo que pasan unos días y no hay Internet llamas al teléfono de asistencia a ver qué es lo que pasa (hay que tener en cuenta que te hablarán en francés con lo cual debes estar bien despierto cuando llames o no te enterarás de nada de lo que te digan). Resumiendo, te dirán que se han olvidado de activar la línea y que en ese mismo instante te la activa el/la telefonista que te atiende (porque es muy majo/a). Todo parece ir bien salvo que tardan 8 días en activarla: es el procedimiento, no hay nada que hacer.

3. Dejas pasar los 8 días. A partir del día 6 (o en algunos casos 4 ó 5) comienzas a notar el nerviosismo. No es que seas un/a adicto/a a Internet, pero te sientes desconectado del mundo. No lees las noticias, no sabes nada de tus amigos. Cada día que pasa sientes que te pierdes más cosas. Al cumplirse el día 8 por la mañana vas corriendo al ordenador, pero... ¡¡¡ohhh, sorpresa!!!... no hay Internet. Esperas todo el día porque tampoco te dijeron el momento exacto del octavo día en que te lo activarían. Pasa todo el día y nada. Ni rastro de Internet.

4. Vuelves a llamar (esta vez un poquitito más cabreado/a). Te dicen que ha habido un error pero que en ese mismo instante te lo activa. Esta vez sí,... pero tendrás que esperar otros 8 días.

5. A partir de ese momento comienzas a cabrearte de verdad. Ya no sólo por el hecho de no poder hablar con tus amigos, ni leer noticias, ni blogs, ni escribir... ni ver el tiempo, sinó porque hablas por teléfono con gente que te dice: oye, ¿te has enterado de...?, ¿y qué opinas de...?, ¡qué fuerte lo de...!... y tú que estás como si te estuviesen hablando en chino... PORQUE NO TIENES NI PUÑETERA IDEA DE LO QUE TE ESTÁN HABLANDO.

6. Pasan esos 8 días... AL FIN... y te levantas de la cama como si tuvieras un cohete en el trasero corriendo para ver si hay Internet y... ¡¡¡ohhh, sorpresa!!!... tampoco hay. Ahí ya notas como empiezan a apoderarse de ti los sudores fríos y el mal humor aumenta por momentos.

7. Coges el teléfono y llamas al número de asistencia técnica (en ese momento tu humor es similar al de una hidra en su peor día). Cuando, después de tres horas de oír la musiquita que te ponen y que hace que tu mal café aumente en cada nota que oyes, te atienden tú ya no puedes contener el mal humor y le sueltas todo lo que has pasado en los últimos 18 días y que no piensas esperar 8 días más a que te pongan la puñetera línea. A lo que la señorita (en mi caso) te contestará: "tranquila señorita, no tendrá que esperar usted 8 días. Ya tiene la línea dada de alta, ahora el problema es técnico. Le mandaré a alguien para que se lo arregle. Dentro de 2 ó 3 días tendrá usted Internet. Gracias por llamarnos". Cuando cuelgas, te das cuenta de que no sólo es que tu humor no haya mejorado nada sinó que te quedas con la impresión de que todo el mundo te toma por gilipollas (y lo peor es que posiblemente sea verdad).

8. Al fin, 3 días después de la llamada, tienes Internet (claro que antes tienes que configurar de nuevo el router porque ya puestos a que se estropee todo él no iba a ser menos).

Lo extraño de todo es que una vez que tienes Internet eres como un niño pequeño con un chupa-chups. Da igual lo que hayas que tenido que llorar por él. Ahora lo tienes, nada más importa.

Vivir para ver.

DE MUDANZA

He estado totalmente desaparecida desde el miércoles. Siento no haber avisado pero, sinceramente, creí que me quedaría un tiempillo para escribir cada día o cada dos, pero no.

Me estoy mudando a otra casa y, la verdad, no creí que fuese tan difícil el cambio, pero hay un montón de cosas que hacer: Limpiar la casa nueva (que es gigante), cambiar tooooodas las cosas que he ido acumulando durante estos meses, poner miiiiles de lavadoras con la ropa de las dos casas, organizar la nueva habitación, hacerle la fiesta de despedida a los antiguos inquilinos (nuestros mejores amigos aquí, pero sobre ellos ya hablaré más adelante), pasar la resaca de la fiesta, limpiar los restos de la fiesta (nunca en mi vida había visto un suelo tan negro), hacer las compras necesarias para la nueva casa,... en fin, tropecientasmil cosas, pero prontito ya estaré instalada, escribiéndoos desde mi cama de 1'80 de ancho (ni me voy a encontrar).

Hasta pronto.

MÁS FOTOS DE LA NIEVE

Acabo de pasar el resto de las fotos del día que nevó en Lorient de la cámara al ordenador y aquí os dejo algunas. ¡Qué pena que no nevara más días!
Parece mentira, con la cantidad de nieve que cayó, que al día siguiente ya no hubiese ni rastro de ella.

Y LLEGÓ LA NIEVE...

Llevaba bastante tiempo esperándola y ya casi había perdido la esperanza pero esta mañana cuando me levanté, al mirar por la ventana, esto fue lo que vi: :D

Y así llevamos toooodo el día. :o)

AL FIN ALGO INTERESANTE

Este fin de semana ya se anunciaba como uno de los más interesantes de esta aburrida ciudad. Y así fue.

El viernes fuimos a un pub porque era la despedida de unas chicas de la República checa y, la verdad, lo pasamos bien y nos sirvió de aperitivo para el sábado.

El sábado íbamos a hacer “NOCHE DE CHICAS”. Ya sonaba divertido pero, antes de salir, vinieron como 15 personas (amigos nuestros) a nuestra ventana a saludarnos y a decirnos que había una fiesta en casa de un amigo y que si íbamos. Dijimos que no, estuvimos hablando un rato con ellos y se fueron. Seguíamos con nuestro plan de “NOCHE DE CHICAS”... hasta que vi que tenía un mensaje de otro amigo diciéndonos lo de la fiesta y dijimos: si todo el mundo va, ¿por qué no pasarnos un rato?... ¿un ratoooo? Estuvimos allí hasta las 6 de la mañana y nos lo pasamos genial, después vinimos a casa y estuvimos un rato de reunión con nuestros vecinos (con los que nos llevamos de lujo). Acabé tan cansada que el domingo me lo tuve que pasar de reposo en la cama porque no me podía ni mover... pero, sin duda, MERECIÓ LA PENA porque fue un fin de semana como hacía mucho que no vivíamos uno aquí. Aunque, por supuesto, es difícil pasarlo del todo bien cuando en cualquier detalle te vienen a la cabeza los que no están. Y es que sólo hace una semana...