Imagino que ya todos sabréis lo que está pasando en Francia pero he hablado con amigos y con mi familia y, según parece, lo que llega ahí no es exactamente lo que ocurre ni es tan simple como parece. Aquí os dejo un resumen un poco amplio de cómo está la situación y por qué.

La cosa empezó el 27 de octubre con la muerte de dos niños de 15 y 17 años en el barrio de Seine-Saint Denis, París. Alguien llamó a la policía avisando de un robo y tres de los menores implicados en el supuesto robo se metieron en una caseta de alta tensión para esconderse de la policía creyendo que les perseguían. Dos de ellos murieron electrocutados, el tercero está muy grave. Según parece, con ese motivo se rebeló toda la comunidad árabe contra el país, pero no es tan simple como eso. La verdad es que en los últimos años el gobierno se ha vuelto muy represivo, sobretodo con los jóvenes y más con los extranjeros (un ejemplo que viví yo misma hace unas semanas: un jueves estaba en un pub con unos amigos y a las 12:30 de la noche vinieron unos 20 policías, desalojaron el local y se llevaron a 50 personas detenidas, entre ellas a dos amigos míos, por estar “borrachos”. Los tuvieron una noche en el calabozo). Como digo, con los extranjeros la cosa es bastante peor. Aunque como en todo siempre hay clases: no es lo mismo ser español que árabe, ni ser inglés que ser de Europa del este. Y ahora se llevan las manos a la cabeza porque la cosa se les va de las manos (qué conste que en ningún momento apoyo ni justifico la violencia pero por ninguna de las dos partes).

Volviendo al tema de los disturbios. Esa misma noche varios grupos de jóvenes árabes quemaron 15 coches.

29 de octubre: unas 500 personas, vecinos del barrio parisino de Clichy-sous-Bois (cercano al barrio donde comenzó todo) marchan en silencio para rendir homenaje a los jóvenes muertos. La noche estuvo bastante calmada, se quemaron unos 10 contenedores y coches.

30 de octubre: Nicolas Sarkozy, ministro del Interior hace unas declaraciones públicamente que hacen que la chispa se encienda otra vez. Dijo cosas como que los habitantes de los suburbios son una “basura social”, que deberían ser limpiados con detergente industrial y que expulsaría a todos los implicados del país incluso si tienen todos sus papeles en regla.

31 de octubre: en respuesta a las declaraciones de Sarkozy vuelve la violencia a las calles y comienza a propagarse fuera de París por toda Francia a ciudades como: Dijon, Burdeos, Lyon, Niza, Cannes, Toulouse, Rennes, Nantes, Rouen,...

Desde entonces, la violencia ha seguido creciendo. El Gobierno ha declarado el estado de emergencia y el toque de queda para más de 50 ciudades a partir de las 00 horas, pero los menores no podrán estar en la calle a partir de las 22 horas si no van acompañados por un adulto. La noche pasada la violencia disminuyó considerablemente en comparación con las noches anteriores (617 coches quemados contra los 1173 quemados la noche anterior).

La violencia en cifras: En estas dos semanas de violencia callejera ha muerto un civil, docenas de policías resultaron heridos, más de 6500 coches fueron calcinados, unos 100 edificios han sufrido desperfectos y hay más de 1800 detenidos.

Como he dicho no apoyo en ningún caso la violencia pero, la verdad, la solución no es fácil y no se ve cercana ya que parece que ninguna de las dos partes está dispuesta a dar su brazo a torcer. A ver cómo acaba esto. Mientras tanto, Francia sigue ardiendo.