Hoy no hay ganas de escribir, hoy no hay ganas de contar nada. Hoy sólo hay ganas de recordar, porque hoy hace un mes. Un mes en el que los recuerdos aparecen en cada detalle, un mes en que es imposible olvidarlas, un mes en el que el insomnio se ha convertido en mi mejor amigo por miedo a dormirme, un mes en el que nada se ha aclarado y en el que sabemos lo mismo que sabíamos el primer día, o menos. Un mes de tristeza... y a veces parece que fue ayer y otras que ha pasado una eternidad.