EL VIAJE EN TREN
Suele decirse que nuestra existencia es como un viaje de tren. Los diferentes pasajeros van subiendo y bajando de él en las distintas paradas para que la vida no deje jamás de circular. Cada viaje es único y cada uno lo vive a su manera. Los hay que viajan durmiendo, otros mirando por la ventana y otros aprovechan para hacer amistad con los demás compañeros de asiento, de vagón o con aquellos con los que se encuentran al ir al vagón-restaurante.
Hace más de doce años que me encontré con alguien por casualidad. Divertido, cariñoso, noble, bueno... uno de esos raros casos tan difíciles de encontrar, pero que sin duda es una gran suerte conocer.
Me siento orgullosa y feliz de haberte conocido y de que me dejaras un huequito en tu corazón. Contigo he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida. El caso es que llegó tu parada y te bajaste sin avisar, y sé que no es tu culpa pero no puedo dejar de sentirme un poco abandonada.
Ahora el tren sigue su camino... nunca retrocede... pero sé que siempre te voy a llevar conmigo porque encontraste una parte de mi corazón a la que nadie más puede llegar.
Querido, no estoy triste porque sé que te voy a volver a ver muchas veces. Cada vez que mire por la ventana del tren y vea un gran campo te veré en él. Estoy segura de que al final conseguiste ser libre.




respirando dijo
si es feliz,y ha sido tan especial para ti, estoy segura de que eres feliz por él...
yo también soy nueva por estos mundillos...
14 Diciembre 2007 | 03:11 PM